Vuelos Baratos a Sevilla

Sevilla es la capital del color, de la fiesta, la alegría. Sevilla es historia, es arte, es música flamenca. Sevilla es internacional con las exposiciones. Sevilla es arte romano, visigodo, musulmán, medieval, barroco y clásico, pero también, contemporáneo. Cada uno de sus edificios guarda valiosas obras de arte. Cada una de sus iglesias muestras únicas de Zurbarán, Murillo, Montañés, etc.

La Torre del Oro, la Giralda, la Catedral, el Puente de Triana, etc. han convertido a Sevilla en un centro de perigrinación para los amantes de las raices de la cultura andaluza. Miles de turistas llegan cada año desde todas partes del mundo atraidos por su Semana Santa - digna de saetas-, por la alegría de la Feria de Abril, por cada una de las decenas de iglesias, parroquias y conventos de la ciudad. Conocer Sevilla exige visitar sus barrios, como el pintoresco y florido barrio de Santa Cruz, sus jardines, como el Parque de María Luisa o los Jardines de Murillo, el barrio de Triana, cuna del Flamenco y protagonista de la Feria del Rocío. Sevilla se adorna durante sus ferias, sus calles y casas se llenan de flores y mantones, acompañadas por la música de las castañuelas y las sevillanas.

Clima de Sevilla

El clima de Sevilla es mediterráneo, con influencias continentales. La temperatura media anual es de 18,6 °C, lo que hace de esta ciudad una de las más calurosas de Europa. Inviernos suaves y veranos muy calurosos.

Lugares de interés en Sevilla

Catedral
En la Avenida de la Constitución se alza, imponente, la Catedral de Sevilla, una de las más bonitas y visitadas del mundo. Muchos dicen que es la más grande del mundo, después de las de San Pedro de Roma, San Pablo de Londres y San Patricio, todas construidas posteriormente. En 1248, cuando el rey San Fernando entra en la ciudad, la Mezquita Mayor, construida por los Almohades en 1078, fue reconvertida para usarla como templo cristiano. De la antigua templo árabe, todavía se conserva el patio de los naranjos y el alminar que ha dado fama a Sevilla en el mundo entero, la Giralda.

La Giralda
Los inicios de su construcción datan de 1184 cuando el Emir encargó a Ahmad Ibn Baso, que construyera el más bonito alminar que se conociese en todas las tierras musulmanas. Para ello, se utilizó una base visigótica o quizás romana. Sobre la base árabe, Hernán Ruiz construyó, en 1568, la parte superior. Parte de esta construcción se destruyó durante el terremoto de 1568, de esta manera, se perdieron los cuatro manzanas doradas qye conmemoraban la batalla de Alarcos, situadas justo en lo alto. Fueron restituidas por una representación de la Fe. La escultura alegórica, que mide casi ocho metros, está realizada en bronce. Funcionaba como la velata de la catedral, de ahí su nombre, Giraldilla, y de ahí, a la Giralda. Es uno de los monumentos más admirados por los turistas y uno de los más queridos por los sevillanos que la consideran “la rosa de los vientos”.

Real Alcázar
Es residencia de reyes desde el siglo XII y reúne todos los estilos desde el almohade al neoclásico. Su jardín es espectacular.

La Torre del Oro (Museo Naval)
Yussef II, emir almohade, fue el que encargó esta construcción defensiva en el siglo XIII, para que sirviera de torre de vigilancia del Guadalquivir. Tras la batalla de las Navas de Tolosa, el emir consideró que necesitaba protección contra los cristianos. En su origen formaba parte de una muralla que ha desaparecido. Su planta es hexagonal en la parte antigua (1220) e inferiro, la parte superior, de planta circular, es un añadido del siglo XVIII.

Esta torre albarrana era la gemela de la que se alzaba al otro extremo del río, ambas estaban unidas por una cadena para evitar el paso de embarcaciones. Su nombre es la traducción del árabe ” Bury Al Dahab”. A pesar de que en su tiempo estuvo recubierta de azulejos que brillaban al sol, en la actualidad, sólo se ve la piedra.

La Torre del Oro alberga el Museo Naval, sin duda, un magnífico emplazamiento para el museo que cuenta la historia de la relación de la ciudad sevillana con el mar. Aquí se guarda abundantes documentos sobre la navegación por el Guadalquivir.

Dirección: Paseo de Colón
Teléfono: 954222419

Casa de Pilatos
Del siglo XV, es el palacio más suntuoso de Sevilla que puede visitarse. Es una mezcla admirable de mudéjar, gótico y renacentista.

Barrio de Santa Cruz
Aunque es muy turístico, sigue siendo un barrio encantador de callejuelas estrechas, patios atestados de macetas y plazas recoletas. Aquí se halla el hospital de los Venerables.

Parque de María Luisa
Pertenecieron a la duquesa de Montpensier, infanta María Luisa Fernanda de Orleans, quien los donó a la ciudad en 1893. Eran los jardines del Palacio de San Telmo. En un principio imitaron en su estilo a los jardines británicos, pero en épocas posteriores fueron reformados incluyendo en sus espacios albercas, surtidores y azulejería. Su vegetación está caracterizada por la frondosidad, la variedad y la abundancia. Uno de los atractivos es recorrerlo en un coche a caballos, al estilo antiguo.

Dirección: Avenida de Isabel la Católica

Barrio de Triana
Muchos dicen que esta es una de las cunas más importantes del flamenco y es que, Triana ha sido el barrio de asentamiento gitano más importante de Sevilla. En la actualidad, es uno de los más conocidos a escala internacional pues desde aquí sale la Romería del Rocío, una de las más populares. Tradicionalmente este ha sido el barrio ceramista desde época romana. Muchos de los azulejos que se ven por toda la ciudad - sin contar lo que han salido de ella- han sido creados en alguno de los talleres artesanales de Triana. Estos mismos azulejos son los que se ven en las paredes, ventanas y balcones por todas sus calles. El colorido deja una huella imborrable en cada uno de sus paseantes.

Museo de Bellas Artes
El monumento al genia Murillo da paso a la entrada de una de las pinacotecas más importantes de España desde su creación en 1839. Para acoger la colección, se escogió una de los antiguos conventos, aquel que pertenció a la Orden Mercenaria. Es un bello ejemplo de creación medieval aunque tiende hacia el barroco pues fue reformado por Juan de Oviedo (1602).

Sus fondos se exhiben a lo largo de quince salas preparadas para crear una visión bastante profunda de la historia de la pintura sevillana entre el gótico y el siglo XX. Obras de Zurbarán, Murillo y Valdés Leal (siglo XVII) tienen el protagonismo pero están acompañadas de otras muestras escultóricas y santuarias algunas de Martínez Montañés y Pedro Millán.

Precio: gratuito para los ciudadanos de la Comunidad Económica Europea.
Dirección: Plaza Museo
Teléfono: 954221829

Hospital de la Santa Caridad
Miguel de Manera fue el encargado de la construcción de este templo barroco en 1676, aunque la institución es bastante anterior, del siglo XV, cuando fue fundada por Miguel Mañara y Vicentelo de Leca. Estuvo dedicado al cuidado de los enfermos más pobres y eso es lo que va a verse reflejado en el impresionante patrimonio de pinturas.

Autores de la talla de Juan de Valdés Real - con sus famosas Postrimerías y el “Finis Gloria Mundi”-, Bartolomés Esteban Murillo, escultores como Pedro Roldán o Bernardo Simón de Pineda, fueron los encargados de la decoración de este edificio y de la iglesia del Señor San Jorge.
Dirección: Junto al Paseo de Colón
Teléfono: 954223232

Gastronomía

Gazpacho
Las raíces árabes son especialmente vigorosas, lo que ha hecho que algunos platos como el gazpacho, se encuentren por todas las provincias andaluzas e, incluso, se hayan extendido por el resto de España. El gazpacho es una mezcla de pan, agua, ajo, tomate, pimiento, vinagre y aceite de oliva, que se sirve en vaso o en plato cuando se acompaña de guarnición.

Platos principales
Entre los platos principales de la gastronomía sevillana podemos destacar, además del ya mencionado gazpacho, la ensaladilla sevillana, que lleva escarola en vez de lechuga, el menudo (una especie de callos a la andaluza), la cola de toro, el lomo de cerdo con manteca, la ternera a la sevillana (ternera mechada con aceitunas y vino blanco), la “pringá” (mezcla de ternera, tocino, chorizo, morcilla y jamón), las pavías de pescado o las espinacas con garbanzos, elaboradas mediante una receta heredada de los árabes.

De tapas
Para conocer la auténtica cocina sevillana hay que probar el amplio y variado surtido de las tapas que se ofrece en bares y tabernas. Incluso existen unos locales ambivalentes que venden ultramarinos y sirven tapas de chacinas o enlatados, ya que en realidad no tienen cocina. Carecen de la misma también algunos quioscos y las más antiguas tabernas que ofrecen los picadillos o aliños varios, ensaladillas, papas aliñás, la tortilla de patatas y el lomo mechado.

Salir por la noche en Sevilla

Sevilla es una capital alegre y apasionada por la vida, con una animada vida nocturna, gracias al clima y a su gente. Se puede elegir entre varias y distintas posibilidades.

En otoño e invierno se sale más por la zona centro. En general, todo el centro de la ciudad tiene muchísima vida nocturna y en cada rincón se pueden encontrar bares, pubs, salas, etc. Es la zona principal a la hora de buscar diversión, donde se pueden encontrar diferentes ambientes. Tenemos dentro del centro varias zonas para elegir: Arenal, Barrio de Santa Cruz, con sus típicas bodeguitas, la zona de la Alfalfa, la zona de la Plaza del Salvador, donde se concentra mucha gente, y la zona de la Alameda con un ambiente más alternativo.

La zona de Triana tiene mucha solera y multitud de bares de marcha, sobre todo en la calle Betis, donde encontramos bares de música “flamenquita” y otros con música más moderna. También en la zona de Los Remedios se encuentran buenos bares de copas. La zona de Nervión es otra de las zonas por la que podemos salir, donde hay muchos pubs y discotecas para gente de todas las edades.

En primavera y verano siguen siendo habituales las mismas zonas, pero cuando va llegando el verano y el calor, las zonas de marcha comienzan a desplazarse hacia el río, donde se instalan numerosos bares, terrazas, quioscos, discotecas de verano. Estos van desde el Parque de Mª Luisa hasta el Puente de la Barqueta, donde estaremos más fresquitos y podremos disfrutar de las bonitas noches sevillanas.

Moverse por Sevilla

En Sevilla, la mayoría de visitas de interés se concentran en el centro histórico, perfectamente asequible a pie. Para trasladarse a otros barrios más alejados o para moverse por el centro con más rapidez, se puede optar por el autobús. Existe un abono –de venta en oficinas de turismo y válido para 1 o 3 días–, que permite realizar varios transbordos (Tel. 900 710 171).

Si se dispone de poco tiempo, se puede recurrir a los circuitos que realiza un autobús turístico que, en poco más de una hora, visita los lugares más emblemáticos (www.sevillatour.com).

En Sevilla funciona un novedoso sistema de audioguías; consiste en visitar por libre la ciudad, con un reproductor de sonido MP3, con explicaciones de cinco rutas; una de ellas para realizar en carruaje de caballos. Cuesta 72 euros por cinco días (This is Sevilla. Tel. 954 270 714). Las oficinas de turismo de la ciudad organizan varios itinerarios monográficos; uno de los más populares es «Velázquez y Sevilla», un paseo que sale de la casa natal del pintor y recorre sus escenarios cotidianos en la ciudad; otros visitan los barrios con más encanto, como Triana, Santa Cruz, La Macarena y la Judería.

Una buena forma de conocer el Real Alcázar, uno de los edificios más extraordinarios de Sevilla, es asistir a alguno de los conciertos que en primavera y en verano organiza el Ayuntamiento.

Feria de Abril de Sevilla

Los orígenes de la Feria de Abril hay que buscarlos en una antigua feria de ganado, alrededor de la cual se montaban tenderetes, quioscos y puestos de comida. Hoy, la Feria de Abril –este año del 17 al 30– se ha convertido en una vistosa fiesta sevillana que reúne a miles de visitantes. Lo mejor para llegar al recinto en el que se celebra, situado en el barrio de Los Remedios, es coger los autobuses que salen del Prado de San Sebastián y dejan frente a la entrada. Dentro de la feria todo se articula alrededor de la que se conoce como la calle del Infierno y en la que se instalan los chiringuitos y las casetas, algunas públicas y muchas privadas, a las que no se puede acceder sin invitación.

Semana Santa en Sevilla

La segunda celebración más vivida por los sevillanos es la Semana Santa, que este año se realiza entre el 13 y el 20 de marzo.

Los miembros de las Cofradías o Hermandades, son los encargados del tranporte de los pasos. Los pasos son las esculturas o grupos escultóricos que representan la Pasión de Cristo que se recrea cada año durante la fiesta religiosa. Los costaleros sacan a pasear en procesión solemne, pasos que se remontan en antigüedad al siglo XIV, si bien toda la historia de las tallas y esculturas está representada en las iglesias y conventos sevillanos.

Pasar una Semana Santa en la ciudad, permite verlos a todos y comprender la magnitud de lo que representan y el sentimiento que provocan, y, a la vez, vislumbrar la historia del arte sevillano: “La Conversión del Buen Ladrón” de Juan de la Mesa (1619) sale cada Viernes Santo gracias a los costaleros de la Hermandad de Monserrat; El Cachorro - “Cristo de la Expiación” de Francisco Antonio Gijón (1682), “El Nazareno de la O” de Pedro Roldán (1685), “Nuestro Padre Jesús del Gran Poder” de Juan de la Mesa (1620) son sólo una mínima parte de lo que guardan los sevillanos en sus templos y en sus corazones.

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Comments

Venir a Sevilla , es venir a disfrutar , pudiendo cambiar de ambiente en el momento que lo desees, puedes pasar de una semana de fiesta a una de paz y tranquilidad visitando museos , o monumentos de interés, como la giralda o la torre del oro. Estamos totalmente adaptados para recibir visitas , tenemos puestos de información, en los puntos clave , y tenemos una red hotelera bastante notable y para todos los bolsillos , pero mi consejo, es que te vengas con un amigo, que conozca todas, las tasquitas, para que tu visita a Sevilla se lo mas auténtica posible.

Al pensar en Sevilla me viene al recuerdo la canción de Los del Río, porque es cierto que Sevilla tiene un color especial. Hace muchos años, en mi época de estudiante , visité Sevilla, por Semana Santa. Quedé maravillada de esta ciudad andaluza, de sus gentes, siempre alegres. Me sorprendió mucho sus procesiones, por la maravilla de sus pasos y por el gentío que las sigue, era imposible atravesar alguna calle, como estuviese próxima alguna procesión. Duran hasta altas horas de la madrugada.

En cuanto a la ciudad, en si misma, lo que más me gustó, fué su Plaza de España. Para mí es la única plaza de España que debería llevar ese nombre, porque están representadas todas y cada una de las provincias españolas, en forma de semicírculo, con su mapa y lo más representativo de cada una de ellas. También me resultó muy graciosa la visita a La Giralda, porque había un cartel antes de entrar que decía ” Subida cómoda, sin escaleras” y resultó ser cierto, no hay escaleras, porque son rampas.

Visitarla en Semana Santa es una Experiencia (sí, con mayúscula), convicciones religiosas aparte, simplemente por el espectáculo que conlleva y el escenario “teatral” en que acaba convirtiéndose la ciudad. Espero que nadie se escandalice por esto último, pero sí, para mi la ciudad se convierte en eso, una majestuosa obra en la que cada uno tenemos nuestro papel, ya sea como espectador o como intérprete directo de la misma, y no se trata de una opinión peyorativa, sino que se trata de justamente lo contrario, lo digo con toda la fascinación y admiración posible porque me encanta.

En primavera, una de las épocas mas adecuadas para visitarla, es cuando todo está mas bello, se abren las hojas de azahar, las jacarandas se hacen notar con su color morado, y así un sinfín de flores y arboles, que te embriagan el sentido olfativo y la vista, pues la ciudad resplande bajo su cielo azul.

Así mismo,si vienes en Abril, te sorprenderás, con su Semana Santa, entre cristiana, y quizás en algún momento de voluptuosidad, algo pagana, oliendo desde semanas antes, su olor a incienso.

En pocas palabras se puede decir que Sevilla me enamoro. Sobre todo el centro, el barrio de santa cruz, con esas callecitas, esas casas de color blanco alvero y rojo, esas ventanas con forja sevillana. Un barrio mágico. La giralda la torre del horo la catedral…son imponentes, pero para mi nada puede compararse a pasear por las calles del centro una noche de verano, cuando el calor ya no aprieta. Indescriptible.

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